AVERÍAS QUE NO DAN LA CARA: CÓMO LOCALIZAR FALLOS QUE NO SON VISIBLES

Una avería visible es fácil de encontrar. El problema son las que pasan desapercibidas.

Un componente que falla de forma intermitente. Un conector que genera calor internamente sin dar señales externas. Una placa electrónica que quedó expuesta a humedad y funciona con normalidad durante semanas antes de dejar de hacerlo. Este tipo de averías son las más frustrantes para quien las sufre y las más exigentes para quien las diagnostica.

En Siscom utilizamos técnicas de diagnóstico avanzado que permiten localizar este tipo de fallos antes de que se conviertan en un problema mayor, o antes de descartar un equipo que todavía tiene reparación.

¿Qué es el diagnóstico por imagen térmica y para qué sirve?

La cámara infrarroja detecta el calor que emiten los componentes electrónicos cuando pasan corriente por ellos. En condiciones normales, cada componente trabaja dentro de un rango de temperatura. Cuando algo falla, la temperatura se dispara, y la cámara lo muestra con precisión milimétrica antes de que el ojo humano pueda detectar nada.

 

 

En esta primera imagen se puede ver

 un pequeño componente electrónico en cortocircuito que se calienta al paso de corriente.

Este hallazgo se produce mediante una técnica conocida como inyección de voltaje: se aplica corriente controlada sobre la placa para forzar que el componente dañado se manifieste térmicamente. Es un método arriesgado que requiere experiencia, pero enormemente eficaz cuando se aplica correctamente.

Primer plano de un componente sobrecalentado por un cortocircuito

Esta otra imagen muestra

un resultado que habría pasado completamente inadvertido sin diagnóstico térmico: un mazo de cables que se calienta porque el interior del conector al que llegan tiene un daño que desde fuera no es visible. Sin la cámara infrarroja, esa avería habría sido casi imposible de localizar.

¿Qué ocurre cuando una placa electrónica entra en contacto con líquido?

Los daños por líquido son los más traicioneros en electrónica industrial. No siempre se manifiestan en el momento. Un equipo expuesto a agua o humedad puede seguir funcionando con aparente normalidad durante días o semanas, hasta que la corrosión avanza lo suficiente como para generar un fallo definitivo.

 

Las siguientes imágenes corresponden a la placa de un autómata industrial dañada por una entrada de agua en el interior de la máquina. Los daños son visibles, pero en muchos casos no lo son tanto: la corrosión puede comenzar en zonas poco accesibles y progresar en silencio.

Corrosión en una placa electrónica industrial causada por filtración de agua
Placa de un autómata industrial con corrosión visible por entrada de agua

La clave en estos casos es el tiempo.

Cuanto antes se revisen, limpien y saneen las placas electrónicas afectadas por líquido, mayor es el porcentaje de éxito de la reparación. Esperar a que el equipo deje de funcionar reduce drásticamente las posibilidades de recuperarlo.

¿Cuándo deberías llamar antes de que
sea demasiado tarde?

Si tu maquinaria o equipos electrónicos presentan un fallo difícil de reproducir o de localizar, o si han estado expuestos a agua, humedad o cualquier tipo de líquido, el tiempo juega en tu contra.

 

En Siscom contamos con equipamiento de diagnóstico por imagen térmica y con la experiencia necesaria para aplicar técnicas como la inyección de voltaje de forma segura y efectiva.

 

El objetivo siempre es el mismo: encontrar el fallo real, no el aparente, y ofrecer una solución de reparación antes de que el equipo llegue a un punto sin retorno.